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Entorno Económico

En el año 2015, el mercado de acciones de la BVL experimentó una severa caída.

Temas

Entorno Bursátil

En el año 2015, el mercado de acciones de la BVL experimentó una severa caída en términos de precios, la mayor después del desplome por la crisis financiera mundial en el 2008. En términos de negociación, las cifras evidencian con claridad el retraimiento de la demanda por acciones durante este periodo: el monto transado en el 2015 fue el de menor nivel en los últimos once años, mientras que el número de operaciones realizadas fue el más bajo desde el año 2002.  

Las bolsas en el mundo se vieron afectadas por diversos acontecimientos y circunstancias a lo largo del año, entre las que destacaron: la desaceleración de China, considerada la mayor economía mundial; la caída de las cotizaciones de los materias primas (sobre todo el petróleo); las expectativas a la decisión de la Reserva Federal de hacer efectiva la elevación de su tasa referencial; la apreciación del dólar norteamericano; la difícil situación de Grecia –que continuó perturbando la estabilidad de la zona euro-; y en el caso particular de la BVL y el MILA, la posible reclasificación a la baja de nuestro mercado.  

En el primer trimestre, el mercado de acciones limeño experimentó una caída significativa (alrededor del 10%), presentando un comportamiento diferenciado respecto a las principales plazas del mundo, que exhibieron variaciones positivas, sobre todo en Europa (impulsadas por una política monetaria expansiva). Si bien los metales preciosos tuvieron una alta volatilidad en estos tres primeros meses, en marzo regresaron a los precios de inicios de año, mientras que el cobre, plomo y zinc registraban variaciones negativas (entre -3% y -5%).

En el mes de abril, algunos datos débiles de la economía norteamericana reforzaron la postura de una postergación en la subida de las tasas de parte de la Fed, lo cual generó una ola compradora hacia los mercados de renta variable y una mejora en los precios de los commodities. Asimismo el mercado local se vio favorecido por compras de oportunidad, así como por algunas medidas del gobierno implementadas con el fin de alentar la inversión y el consumo.

Sin embargo, a partir de mayo retornó la tendencia bajista, promovida por nuevos datos de la economía de EE.UU. y declaraciones de la Reserva Federal que reavivaron las expectativas de una inminente alza de las tasas de la Fed, lo que conllevó el fortalecimiento del dólar en perjuicio de los precios de las materias primas y -por ende- de las acciones ligadas a su actividad.

A fines de junio, el contexto cambió debido a que Grecia y sus acreedores no llegaron a un acuerdo para evitar que ese país entre en cesación de pagos de su deuda. La situación se complicó aún más debido a que el gobierno griego -al no aceptar las condiciones impuestas por el BCE y el FMI- tuvo que imponer un control de capitales disponiendo el cierre de bancos e instituciones financieras por varios días.

Esta situación perduró hasta mediados de julio, cuando ambas partes se pusieron de acuerdo luego de intensas negociaciones. Sin embargo, la mayor probabilidad de que la Fed eleve sus tasas así como datos preliminares del sector manufacturero chino -que daban más señales de una desaceleración en su economía-, contribuyeron a que se restablezca el declive.

De otro lado, luego de protagonizar un rally excepcional en todo el 2014 y en la primera parte del 2015, las bolsas de China tuvieron su primera corrección severa en julio, lo que suscitó el pánico entre los inversionistas minoristas (85% del mercado), obligando a las autoridades de Pekín a tomar varias medidas urgentes, tales como proveer liquidez para incrementar la demanda, pedir a las empresas que adquieran sus propias acciones e investigar las ventas cortas catalogadas como maliciosas.

Esta crítica situación fue superada parcialmente con una leve recuperación, pero la sorpresiva decisión del banco central de China de devaluar el yuan por primera vez en 20 años impactó negativamente en todos los mercados y en los metales industriales (segunda semana de agosto). Cabe destacar que a raíz de estas medidas, el precio del petróleo (variedad WTI de Texas) cruzó la barrera por debajo de los US$ 40/barril.

Adicionalmente, de manera particular, la BVL fue sacudida por el anuncio del proveedor de índices Morgan Stanley Capital International (MSCI), referido a la realización de una consulta para evaluar la reclasificación a la baja a la Bolsa peruana, para ubicarla como “mercado frontera” (actualmente es considerada como “mercado emergente”). Tras este anuncio, agosto se convirtió en el mes de mayor pérdida, registrándose una caída de los índices entre 12% y 15%.

En octubre reaparecieron las dudas sobre si la Fed elevaría pronto sus tasas, lo que condujo a un debilitamiento del dólar y a un resurgimiento parcial de los commodities. A esto se sumó la decisión de MSCI de mantener a la BVL en la categoría de mercado emergente (hasta mediados del 2016, oportunidad en que se efectuará una nueva consulta), lo que se tradujo en un repunte moderado de los precios de las acciones.

No obstante, en noviembre y diciembre los indicadores del mercado exhibieron variaciones negativas, al considerarse inminente la decisión de la Reserva Federal de elevar sus tasas, lo cual efectivamente ocurrió el 16 de diciembre cuando la Fed comunicó oficialmente el cambio: después de casi una década realizó la primera subida de las tasas referenciales, marcando un hito final a la crisis norteamericana del 2008.

En este contexto, en Wall Street los índices Standard & Poor’s 500 y el Promedio Industrial Dow Jones finalizaron el año con variaciones de -1.75% y -1.66%, mientras que el Nasdaq Composite ascendió 5.73%. En Europa, se dieron resultados disímiles: los índices de Frankfurt y París subieron alrededor de 9%, mientras los de Londres y Madrid cayeron 5% y 7% respectivamente. En Asia, las bolsas de Tokio y Shanghai ganaron 9%; en tanto Hong Kong cerró con una caída de 7%.

En el ámbito local, los Indices de la BVL cerraron el 2015 experimentando retrocesos por tercer año consecutivo: el S&P BVL Peru Select descendió 27.3%, mientras que el S&P BVL Peru General, S&P BVL IBGC y el S&P BVL Lima 25 lo hicieron en mayor proporción: -33.4%, -33.5% y -36.3%, respectivamente. Al llevar estas variaciones en términos de dólares, las pérdidas se cuantifican entre -36% y -44%.

El índice sectorial con mayor deterioro fue el sector industrial que cayó 41.1% (arrastrado por el fuerte descenso que tuvieron las acciones ligadas a la industria de la construcción), seguido del sector financieras (-26.9%) y del sector consumo (-16.9%). Como era de esperarse, el sector servicios fue el menores perdidas (-14.7%), al estar integrado por acciones defensivas (tales como Edegel, Edelnor, Enersur y Luz del Sur). Merece mención aparte el subsector Juniors que presentó una disminución de 62.8%.

De acuerdo a lo señalado, en el 2015 los números de la BVL reflejaron con claridad la creciente aversión al riesgo que prevaleció en el mercado, especialmente en el mercado de acciones. El monto negociado total anual fue de 3,516 millones de dólares (-39%), siendo el promedio diario de 14.18 millones de dólares, casi un tercio menos que el promedio del 2014 (22.97 millones de dólares). Las reducciones más significativas se dieron en el mecanismo de renta variable al contado (-50.6%) y en el de reportes (-35.2%). En el caso de renta fija, el monto negociado alcanzó los 1,023 millones de dólares, mostrando solo una ligera reducción frente a lo obtenido el año 2014 (-2.64%), sin embargo este rubro incremento su participación en el monto total negociado pasando de 18.64% (en el 2014) a representar el 29.11% del total negociado.

La tendencia decreciente de la liquidez de nuestro mercado en el 2015 se evidencia con mayor nitidez en las estadísticas de número de operaciones: el promedio mensual del cuarto trimestre (5,442 operaciones) fue casi la mitad del promedio mensual alcanzado en el primer trimestre (10,369 operaciones). En total se contabilizaron 94,755 transacciones, es decir un 41% menos que el año anterior.

Otra variable bursátil que fue afectada por el escenario descrito fue la Capitalización Bursátil, que se ubicó en 90,657 millones de dólares (25% menos que el año 2014). Cabe destacar que históricamente la valorización del mercado recién alcanzó la barrera de los 100,000 millones de dólares en el año 2009, habiendo llegado a niveles superiores a 160,000 millones de dólares en diciembre 2010.

En lo que respecta al número de empresas emisoras con valores inscritos en la BVL, al cierre del 2015 dicho número fue de 276, manteniéndose sin mayor variación en relación al año anterior (275). Sin embargo, debe destacarse el ingreso de 14 nuevos emisores, entre ellos, Banco Agropecuario – Agrobanco, Cosapi S.A., Administradora Jockey Plaza Shopping Center S.A., United Cacao Limited, Crecer Seguros S.A. Cía. de Seguros, Termochilca S.A., Tekton Corp. S.A.C. y Electrovía S.A.C., estas dos últimos con valores de renta fija listados en el Mercado Alternativo de Valores – MAV. De esta manera el MAV continúa su consolidación alcanzándose el número de siete (07) empresas con valores registrados en dicho mercado.

Asimismo, durante el último año se inscribieron un total ochenta y siete (87) nuevos valores para su negociación en Rueda de Bolsa: 11 acciones y 76 instrumentos de deuda. En el caso de estos últimos, 61 emisiones correspondieron a empresas privadas y 15 emisiones a bonos y letras del gobierno. De esta manera se finalizó el 2015 con un total de 301 emisiones registradas y vigentes, distribuidas en 263 emisiones de bonos y 38 emisiones de instrumentos de corto plazo.

Las emisiones de valores de renta fija alcanzaron la suma de 1,395 millones de dólares, monto obtenido a través de la colocación de 75 instrumentos de deuda -entre bonos e instrumentos de corto plazo-, correspondientes a colocaciones efectuadas por 37 empresas. Dicha suma fue superior en 19.50% al importe registrado el año 2014 (1,167.5 millones de dólares), destacando las emisiones en moneda nacional, las cuales representaron el 75% de las colocaciones efectuadas.

Por tipo de instrumento, predominaron las colocaciones efectuadas con bonos corporativos (68% del total colocado), seguidas de bonos de titulización (12%) y de certificados de depósito negociables (10%). Entre las principales colocaciones efectuadas se encuentran las de bonos corporativos realizadas por Yura S.A. (502 millones de soles), Alicorp S.A.A. (500 millones de soles) y Gloria S.A.A. (443 millones de soles).

En lo que se refiere a Fondos de Inversión, durante el año 2015 el número de fondos con cuotas de participación inscritas se mantuvo en 9, mientras la negociación secundaria de dichas cuotas experimentó un incremento de 27.40% -frente al resultado obtenido en el 2014-, obteniéndose un importe de 16.96 millones de dólares. Dicha suma fue alcanzada a través de 233 operaciones efectuadas con cuotas de participación de los fondos de inversión Coril Instrumentos de Corto y Mediano Plazo 1, 2 y 4 y Coril Instrumentos Financieros 5 y 7 (administrados por Grupo Coril Sociedad Administradora de Fondos S.A).  

En el segundo semestre del año, como parte de los esfuerzos que se vienen realizando para desarrollar un mercado más profundo y con mayores opciones de inversión, la BVL efectuó el listado de diversos valores en el marco de los recientes cambios regulatorios que permiten a las Sociedades Agentes de Bolsa y a la propia BVL inscribir de manera automática Valores Extranjeros -incluyendo ETFs- en el Registro Público del Mercado de Valores y en el Registro de Valores de la Bolsa.

De esta manera, en los meses de julio, agosto y diciembre del 2015, la BVL inscribió bajo este mecanismo de listado automático un total de 52 nuevos valores: 28 ETFs y 24 acciones extranjeras. Entre los valores listados figuran ETF’s de índices del mercado americano (S&P 500, Russell 2000, Nasdaq 100, Dow Jones Industrial) y de mercados europeos y asiáticos (Euro Stoxx 50, MSCI Germany, MSCI All Asia ex Japan, MSCI Japan); así como de monedas y metales, entre otros. Asimismo, se efectuó la inscripción de acciones de empresas de diversos sectores como Apple Inc., Bank of America Corp. Facebook Inc, Nike Inc., Pfizer Inc., de modo que al cierre del 2015 se encontraban inscritos para su negociación en Rueda de Bolsa un total de 32 ETFs y 47 acciones extranjeras.

Entorno Económico

En cuanto a la evolución de la economía global, la mayoría de analistas concuerdan en afirmar que durante el 2015 su desempeño fue débil -inclusive algunos lo califican como decepcionante-, debido a que muchos países siguieron padeciendo tasas de desempleo elevadas y altos niveles de endeudamiento. Si bien a inicios de año los principales organismos multilaterales estimaron que el crecimiento de la economía mundial superaría el 3.5%, las proyecciones más recientes señalan que dicho crecimiento se ubicó alrededor del 3.0%, resultado de la combinación de diferentes factores.

Un elemento fundamental fue la ralentización de la economía china, la cual alcanzo en el 2015 una expansión de 6.9% (frente al 8.6% - tasa promedio- del quinquenio previo). Este retroceso hizo que su demanda de metales, petróleo y alimentos disminuyera, afectando sus precios y reduciendo sus inversiones en el extranjero.

Otro aspecto importante fue la influencia que generó el anuncio del alza de las tasas de interés en EE.UU. y la expectativa que se mantuvo respecto a la oportunidad en que se ejecutaría. Esto adicionó volatilidad a los mercados, incrementando la aversión al riesgo, y fortaleciendo al dólar norteamericano, lo que a su vez influyó negativamente en los precios de los commodities.

Esta situación perjudicó especialmente a los países exportadores de materias primas, entre ellos Rusia (-3.7%) y Brasil (-3.8%), cuyos resultados contrastan con las expansiones alcanzadas por los países asiáticos donde, además de la mencionada expansión de China, destacaron los casos de India (+7.3%) e Indonesia (+4.8%), así como el moderado crecimiento obtenido por las economías de Estados Unidos (+2.4%) y Reino Unido (+2.2%).

En este escenario, se estima que los países de Latinoamérica decrecieron en conjunto un 0.3%, donde resulta destacable el desarrollo de la economía peruana cuya producción alcanzo un crecimiento de 3.26%, constituyéndose en el segundo país con mayor ascenso de la región.

Al respecto cabe resaltar la tendencia ascendente que experimentó el PBI a lo largo del año, al registrar el primer trimestre una tasa de 0.6%, para luego ir ascendiendo y cerrar el último trimestre con un crecimiento de 1.9%. Desde la perspectiva de la demanda agregada, fueron importantes el mayor gasto en el consumo privado (+3.4%), así como el gasto del gobierno (+5.8), en tanto que la inversión bruta fija cayó 6.6%.

Por actividades, el impulso del PBI estuvo sustentado por la contribución del sector Minería e Hidrocarburos -con un crecimiento de 9.27%-, seguido de Otros Servicios (4.37%), Financiero y Seguros (9.71%), y Comercio (3.88%) que en conjunto aportaron 2.6 puntos a la cifra global. Los rubros que mostraron un deterioro en sus operaciones fueron Construcción (-5.86%) y Manufactura (-1.67%).

La inflación en este año experimentó un significativo salto, ubicándose en 4.40% - la tasa más alta desde el año 2011-, con lo cual se supera por segunda vez el rango meta del Banco Central de Reserva (entre 1% y 3%). Los grupos de consumo que tuvieron más incidencia en este resultado fueron Alimentos y Bebidas (5.37%), Alquiler de Vivienda, Combustibles y Electricidad (7.75%), y Esparcimiento, Diversión, Servicios Culturales y de Enseñanza (+4.3%).

Uno de los factores que contribuyó más en esta alza de precios de la economía fue la depreciación que experimentó nuestra moneda, evento que fue común a nivel global por el fortalecimiento del dólar norteamericano. Así, el tipo de cambio -que finalizó el 2014 en 2.98 soles- comenzó a ascender moderadamente durante el primer semestre (3.16 soles en junio), registrando una mayor escalada en la segunda mitad del año, para cerrar en 3.41 soles.

En cuanto a la política monetaria, el Banco Central de Reserva modificó la orientación de sus instrumentos de acuerdo a la coyuntura. En enero decidió reducir la tasa de interés de referencia en 25 pbs (pasando de 3.50% a 3.25%) como respuesta a la desaceleración de la economía y a factores externo; sin embargo este régimen expansivo cambió en el último cuatrimestre. En setiembre, la autoridad monetaria elevó la tasa a 3.5% con el fin de moderar un incremento en las expectativas de inflación ante el aumento de precios de algunos alimentos y la depreciación cambiaria. Posteriormente, en diciembre, el BCR subió la tasa a 3.75% debido al incremento de las expectativas de inflación, las cuales se ubicaron por encima del rango meta.

Temas

Entorno Bursátil

En el año 2015, el mercado de acciones de la BVL experimentó una severa caída en términos de precios, la mayor después del desplome por la crisis financiera mundial en el 2008. En términos de negociación, las cifras evidencian con claridad el retraimiento de la demanda por acciones durante este periodo: el monto transado en el 2015 fue el de menor nivel en los últimos once años, mientras que el número de operaciones realizadas fue el más bajo desde el año 2002.  

Las bolsas en el mundo se vieron afectadas por diversos acontecimientos y circunstancias a lo largo del año, entre las que destacaron: la desaceleración de China, considerada la mayor economía mundial; la caída de las cotizaciones de los materias primas (sobre todo el petróleo); las expectativas a la decisión de la Reserva Federal de hacer efectiva la elevación de su tasa referencial; la apreciación del dólar norteamericano; la difícil situación de Grecia –que continuó perturbando la estabilidad de la zona euro-; y en el caso particular de la BVL y el MILA, la posible reclasificación a la baja de nuestro mercado.  

En el primer trimestre, el mercado de acciones limeño experimentó una caída significativa (alrededor del 10%), presentando un comportamiento diferenciado respecto a las principales plazas del mundo, que exhibieron variaciones positivas, sobre todo en Europa (impulsadas por una política monetaria expansiva). Si bien los metales preciosos tuvieron una alta volatilidad en estos tres primeros meses, en marzo regresaron a los precios de inicios de año, mientras que el cobre, plomo y zinc registraban variaciones negativas (entre -3% y -5%).

En el mes de abril, algunos datos débiles de la economía norteamericana reforzaron la postura de una postergación en la subida de las tasas de parte de la Fed, lo cual generó una ola compradora hacia los mercados de renta variable y una mejora en los precios de los commodities. Asimismo el mercado local se vio favorecido por compras de oportunidad, así como por algunas medidas del gobierno implementadas con el fin de alentar la inversión y el consumo.

Sin embargo, a partir de mayo retornó la tendencia bajista, promovida por nuevos datos de la economía de EE.UU. y declaraciones de la Reserva Federal que reavivaron las expectativas de una inminente alza de las tasas de la Fed, lo que conllevó el fortalecimiento del dólar en perjuicio de los precios de las materias primas y -por ende- de las acciones ligadas a su actividad.

A fines de junio, el contexto cambió debido a que Grecia y sus acreedores no llegaron a un acuerdo para evitar que ese país entre en cesación de pagos de su deuda. La situación se complicó aún más debido a que el gobierno griego -al no aceptar las condiciones impuestas por el BCE y el FMI- tuvo que imponer un control de capitales disponiendo el cierre de bancos e instituciones financieras por varios días.

Esta situación perduró hasta mediados de julio, cuando ambas partes se pusieron de acuerdo luego de intensas negociaciones. Sin embargo, la mayor probabilidad de que la Fed eleve sus tasas así como datos preliminares del sector manufacturero chino -que daban más señales de una desaceleración en su economía-, contribuyeron a que se restablezca el declive.

De otro lado, luego de protagonizar un rally excepcional en todo el 2014 y en la primera parte del 2015, las bolsas de China tuvieron su primera corrección severa en julio, lo que suscitó el pánico entre los inversionistas minoristas (85% del mercado), obligando a las autoridades de Pekín a tomar varias medidas urgentes, tales como proveer liquidez para incrementar la demanda, pedir a las empresas que adquieran sus propias acciones e investigar las ventas cortas catalogadas como maliciosas.

Esta crítica situación fue superada parcialmente con una leve recuperación, pero la sorpresiva decisión del banco central de China de devaluar el yuan por primera vez en 20 años impactó negativamente en todos los mercados y en los metales industriales (segunda semana de agosto). Cabe destacar que a raíz de estas medidas, el precio del petróleo (variedad WTI de Texas) cruzó la barrera por debajo de los US$ 40/barril.

Adicionalmente, de manera particular, la BVL fue sacudida por el anuncio del proveedor de índices Morgan Stanley Capital International (MSCI), referido a la realización de una consulta para evaluar la reclasificación a la baja a la Bolsa peruana, para ubicarla como “mercado frontera” (actualmente es considerada como “mercado emergente”). Tras este anuncio, agosto se convirtió en el mes de mayor pérdida, registrándose una caída de los índices entre 12% y 15%.

En octubre reaparecieron las dudas sobre si la Fed elevaría pronto sus tasas, lo que condujo a un debilitamiento del dólar y a un resurgimiento parcial de los commodities. A esto se sumó la decisión de MSCI de mantener a la BVL en la categoría de mercado emergente (hasta mediados del 2016, oportunidad en que se efectuará una nueva consulta), lo que se tradujo en un repunte moderado de los precios de las acciones.

No obstante, en noviembre y diciembre los indicadores del mercado exhibieron variaciones negativas, al considerarse inminente la decisión de la Reserva Federal de elevar sus tasas, lo cual efectivamente ocurrió el 16 de diciembre cuando la Fed comunicó oficialmente el cambio: después de casi una década realizó la primera subida de las tasas referenciales, marcando un hito final a la crisis norteamericana del 2008.

En este contexto, en Wall Street los índices Standard & Poor’s 500 y el Promedio Industrial Dow Jones finalizaron el año con variaciones de -1.75% y -1.66%, mientras que el Nasdaq Composite ascendió 5.73%. En Europa, se dieron resultados disímiles: los índices de Frankfurt y París subieron alrededor de 9%, mientras los de Londres y Madrid cayeron 5% y 7% respectivamente. En Asia, las bolsas de Tokio y Shanghai ganaron 9%; en tanto Hong Kong cerró con una caída de 7%.

En el ámbito local, los Indices de la BVL cerraron el 2015 experimentando retrocesos por tercer año consecutivo: el S&P BVL Peru Select descendió 27.3%, mientras que el S&P BVL Peru General, S&P BVL IBGC y el S&P BVL Lima 25 lo hicieron en mayor proporción: -33.4%, -33.5% y -36.3%, respectivamente. Al llevar estas variaciones en términos de dólares, las pérdidas se cuantifican entre -36% y -44%.

El índice sectorial con mayor deterioro fue el sector industrial que cayó 41.1% (arrastrado por el fuerte descenso que tuvieron las acciones ligadas a la industria de la construcción), seguido del sector financieras (-26.9%) y del sector consumo (-16.9%). Como era de esperarse, el sector servicios fue el menores perdidas (-14.7%), al estar integrado por acciones defensivas (tales como Edegel, Edelnor, Enersur y Luz del Sur). Merece mención aparte el subsector Juniors que presentó una disminución de 62.8%.

De acuerdo a lo señalado, en el 2015 los números de la BVL reflejaron con claridad la creciente aversión al riesgo que prevaleció en el mercado, especialmente en el mercado de acciones. El monto negociado total anual fue de 3,516 millones de dólares (-39%), siendo el promedio diario de 14.18 millones de dólares, casi un tercio menos que el promedio del 2014 (22.97 millones de dólares). Las reducciones más significativas se dieron en el mecanismo de renta variable al contado (-50.6%) y en el de reportes (-35.2%). En el caso de renta fija, el monto negociado alcanzó los 1,023 millones de dólares, mostrando solo una ligera reducción frente a lo obtenido el año 2014 (-2.64%), sin embargo este rubro incremento su participación en el monto total negociado pasando de 18.64% (en el 2014) a representar el 29.11% del total negociado.

La tendencia decreciente de la liquidez de nuestro mercado en el 2015 se evidencia con mayor nitidez en las estadísticas de número de operaciones: el promedio mensual del cuarto trimestre (5,442 operaciones) fue casi la mitad del promedio mensual alcanzado en el primer trimestre (10,369 operaciones). En total se contabilizaron 94,755 transacciones, es decir un 41% menos que el año anterior.

Otra variable bursátil que fue afectada por el escenario descrito fue la Capitalización Bursátil, que se ubicó en 90,657 millones de dólares (25% menos que el año 2014). Cabe destacar que históricamente la valorización del mercado recién alcanzó la barrera de los 100,000 millones de dólares en el año 2009, habiendo llegado a niveles superiores a 160,000 millones de dólares en diciembre 2010.

En lo que respecta al número de empresas emisoras con valores inscritos en la BVL, al cierre del 2015 dicho número fue de 276, manteniéndose sin mayor variación en relación al año anterior (275). Sin embargo, debe destacarse el ingreso de 14 nuevos emisores, entre ellos, Banco Agropecuario – Agrobanco, Cosapi S.A., Administradora Jockey Plaza Shopping Center S.A., United Cacao Limited, Crecer Seguros S.A. Cía. de Seguros, Termochilca S.A., Tekton Corp. S.A.C. y Electrovía S.A.C., estas dos últimos con valores de renta fija listados en el Mercado Alternativo de Valores – MAV. De esta manera el MAV continúa su consolidación alcanzándose el número de siete (07) empresas con valores registrados en dicho mercado.

Asimismo, durante el último año se inscribieron un total ochenta y siete (87) nuevos valores para su negociación en Rueda de Bolsa: 11 acciones y 76 instrumentos de deuda. En el caso de estos últimos, 61 emisiones correspondieron a empresas privadas y 15 emisiones a bonos y letras del gobierno. De esta manera se finalizó el 2015 con un total de 301 emisiones registradas y vigentes, distribuidas en 263 emisiones de bonos y 38 emisiones de instrumentos de corto plazo.

Las emisiones de valores de renta fija alcanzaron la suma de 1,395 millones de dólares, monto obtenido a través de la colocación de 75 instrumentos de deuda -entre bonos e instrumentos de corto plazo-, correspondientes a colocaciones efectuadas por 37 empresas. Dicha suma fue superior en 19.50% al importe registrado el año 2014 (1,167.5 millones de dólares), destacando las emisiones en moneda nacional, las cuales representaron el 75% de las colocaciones efectuadas.

Por tipo de instrumento, predominaron las colocaciones efectuadas con bonos corporativos (68% del total colocado), seguidas de bonos de titulización (12%) y de certificados de depósito negociables (10%). Entre las principales colocaciones efectuadas se encuentran las de bonos corporativos realizadas por Yura S.A. (502 millones de soles), Alicorp S.A.A. (500 millones de soles) y Gloria S.A.A. (443 millones de soles).

En lo que se refiere a Fondos de Inversión, durante el año 2015 el número de fondos con cuotas de participación inscritas se mantuvo en 9, mientras la negociación secundaria de dichas cuotas experimentó un incremento de 27.40% -frente al resultado obtenido en el 2014-, obteniéndose un importe de 16.96 millones de dólares. Dicha suma fue alcanzada a través de 233 operaciones efectuadas con cuotas de participación de los fondos de inversión Coril Instrumentos de Corto y Mediano Plazo 1, 2 y 4 y Coril Instrumentos Financieros 5 y 7 (administrados por Grupo Coril Sociedad Administradora de Fondos S.A).  

En el segundo semestre del año, como parte de los esfuerzos que se vienen realizando para desarrollar un mercado más profundo y con mayores opciones de inversión, la BVL efectuó el listado de diversos valores en el marco de los recientes cambios regulatorios que permiten a las Sociedades Agentes de Bolsa y a la propia BVL inscribir de manera automática Valores Extranjeros -incluyendo ETFs- en el Registro Público del Mercado de Valores y en el Registro de Valores de la Bolsa.

De esta manera, en los meses de julio, agosto y diciembre del 2015, la BVL inscribió bajo este mecanismo de listado automático un total de 52 nuevos valores: 28 ETFs y 24 acciones extranjeras. Entre los valores listados figuran ETF’s de índices del mercado americano (S&P 500, Russell 2000, Nasdaq 100, Dow Jones Industrial) y de mercados europeos y asiáticos (Euro Stoxx 50, MSCI Germany, MSCI All Asia ex Japan, MSCI Japan); así como de monedas y metales, entre otros. Asimismo, se efectuó la inscripción de acciones de empresas de diversos sectores como Apple Inc., Bank of America Corp. Facebook Inc, Nike Inc., Pfizer Inc., de modo que al cierre del 2015 se encontraban inscritos para su negociación en Rueda de Bolsa un total de 32 ETFs y 47 acciones extranjeras.

Entorno Económico

En cuanto a la evolución de la economía global, la mayoría de analistas concuerdan en afirmar que durante el 2015 su desempeño fue débil -inclusive algunos lo califican como decepcionante-, debido a que muchos países siguieron padeciendo tasas de desempleo elevadas y altos niveles de endeudamiento. Si bien a inicios de año los principales organismos multilaterales estimaron que el crecimiento de la economía mundial superaría el 3.5%, las proyecciones más recientes señalan que dicho crecimiento se ubicó alrededor del 3.0%, resultado de la combinación de diferentes factores.

Un elemento fundamental fue la ralentización de la economía china, la cual alcanzo en el 2015 una expansión de 6.9% (frente al 8.6% - tasa promedio- del quinquenio previo). Este retroceso hizo que su demanda de metales, petróleo y alimentos disminuyera, afectando sus precios y reduciendo sus inversiones en el extranjero.

Otro aspecto importante fue la influencia que generó el anuncio del alza de las tasas de interés en EE.UU. y la expectativa que se mantuvo respecto a la oportunidad en que se ejecutaría. Esto adicionó volatilidad a los mercados, incrementando la aversión al riesgo, y fortaleciendo al dólar norteamericano, lo que a su vez influyó negativamente en los precios de los commodities.

Esta situación perjudicó especialmente a los países exportadores de materias primas, entre ellos Rusia (-3.7%) y Brasil (-3.8%), cuyos resultados contrastan con las expansiones alcanzadas por los países asiáticos donde, además de la mencionada expansión de China, destacaron los casos de India (+7.3%) e Indonesia (+4.8%), así como el moderado crecimiento obtenido por las economías de Estados Unidos (+2.4%) y Reino Unido (+2.2%).

En este escenario, se estima que los países de Latinoamérica decrecieron en conjunto un 0.3%, donde resulta destacable el desarrollo de la economía peruana cuya producción alcanzo un crecimiento de 3.26%, constituyéndose en el segundo país con mayor ascenso de la región.

Al respecto cabe resaltar la tendencia ascendente que experimentó el PBI a lo largo del año, al registrar el primer trimestre una tasa de 0.6%, para luego ir ascendiendo y cerrar el último trimestre con un crecimiento de 1.9%. Desde la perspectiva de la demanda agregada, fueron importantes el mayor gasto en el consumo privado (+3.4%), así como el gasto del gobierno (+5.8), en tanto que la inversión bruta fija cayó 6.6%.

Por actividades, el impulso del PBI estuvo sustentado por la contribución del sector Minería e Hidrocarburos -con un crecimiento de 9.27%-, seguido de Otros Servicios (4.37%), Financiero y Seguros (9.71%), y Comercio (3.88%) que en conjunto aportaron 2.6 puntos a la cifra global. Los rubros que mostraron un deterioro en sus operaciones fueron Construcción (-5.86%) y Manufactura (-1.67%).

La inflación en este año experimentó un significativo salto, ubicándose en 4.40% - la tasa más alta desde el año 2011-, con lo cual se supera por segunda vez el rango meta del Banco Central de Reserva (entre 1% y 3%). Los grupos de consumo que tuvieron más incidencia en este resultado fueron Alimentos y Bebidas (5.37%), Alquiler de Vivienda, Combustibles y Electricidad (7.75%), y Esparcimiento, Diversión, Servicios Culturales y de Enseñanza (+4.3%).

Uno de los factores que contribuyó más en esta alza de precios de la economía fue la depreciación que experimentó nuestra moneda, evento que fue común a nivel global por el fortalecimiento del dólar norteamericano. Así, el tipo de cambio -que finalizó el 2014 en 2.98 soles- comenzó a ascender moderadamente durante el primer semestre (3.16 soles en junio), registrando una mayor escalada en la segunda mitad del año, para cerrar en 3.41 soles.

En cuanto a la política monetaria, el Banco Central de Reserva modificó la orientación de sus instrumentos de acuerdo a la coyuntura. En enero decidió reducir la tasa de interés de referencia en 25 pbs (pasando de 3.50% a 3.25%) como respuesta a la desaceleración de la economía y a factores externo; sin embargo este régimen expansivo cambió en el último cuatrimestre. En setiembre, la autoridad monetaria elevó la tasa a 3.5% con el fin de moderar un incremento en las expectativas de inflación ante el aumento de precios de algunos alimentos y la depreciación cambiaria. Posteriormente, en diciembre, el BCR subió la tasa a 3.75% debido al incremento de las expectativas de inflación, las cuales se ubicaron por encima del rango meta.